Monday, December 15, 2008

Confesión de Carajuelo


Por Emilio Ichikawa

La gente cree que uno se deja pescar porque está deprimido, porque llegó al último escalón de un rumbo cuesta abajo que le sustrae cada gota de ganas de vivir. Pero no: uno pica porque le entran ráfagas de desencanto o avalanchas de hambre. Incontenibles. Uno muerde el anzuelo por existencialista o por pragmático. Por comemierda o cabrón de la vida. Yo prefiero entonces el aguante, hacerle una media al destino a ver qué coño aparece entre el Coral o en el Senado. Son solo 10 dolaritos. Tiburista, Pargo, Cherna mía, páguenme esta espera que con el olor a calamar que tiene ese trozo no hay línea de flotación que se mantenga recta.

8 comments:

Garrincha said...

say what?

Anonymous said...

se metió a pájaro el japonés?

Anonymous said...

con quién es todo eso? induismo o ichikaguismo extremo?Confusius?

Anonymous said...

mire usted, Tiro Fijo mordio el anzuelo y se lo comieron frito.

A.T. said...

Muy bueno, Ichi.

Omar Santana said...

De acuerdo, Alfredo, muy bueno. Sendas colaboraciones la de ustedes dos. Es un lujo con el que pienso seguir contando. Saludos.
Garri, despues te mando el diccionario. Y gracias, brother, tremenda pincha con el PicaPica.

Anonymous said...

Que bien hecho esta el Mohican de la cherna. Es punk el bicho. Ichi, es cierto que es preferible aguantar. Conozco quien muerde el anzuelo a sabiendas tambien ni por "Uno muerde el anzuelo por existencialista o por pragmático. Por comemierda o cabrón de la vida." Saludos y gracias

el rumbero said...

Te explico Garrincha, yo cavo, tu cavas, el cava, nosotros cavamos, vosotros cavais, ellos cavan. Parece una estupidez pero queda profundo.